Reformular los pensamientos negativos: cómo desafiar el pensamiento negativo

Revisado clínicamente por el Dr. Chris Mosunic, PhD, RD, CDCES, MBA

Tienes más control sobre tus pensamientos de lo que crees. Aprende a detener los pensamientos negativos poniendo en duda y reformulando los comentarios inútiles.

Todos tenemos momentos en los que nuestros pensamientos toman un giro negativo y, a veces, se quedan estancados. Es algo común, pero esos pensamientos no tienen por qué dictar tus sentimientos o acciones. Al aprender estrategias sencillas y eficaces para cambiar tu forma de pensar, puedes ver y centrarte en lo positivo cuando replantees esos pensamientos negativos.

Aprender a identificar y cuestionar estos pensamientos inútiles puede ayudarte a desarrollar una sensación de control y resiliencia. Adoptar estrategias eficaces y basadas en investigaciones para reformular los pensamientos negativos puede ayudarte a ver las cosas de manera más optimista y mejorar significativamente tu bienestar general.

 

¿Qué es el pensamiento negativo?

En esencia, el pensamiento negativo se refiere a los pensamientos automáticos y pesimistas que pueden surgir en nuestra mente a diario. Estos pensamientos pueden influir en nuestras experiencias y estado de ánimo, y cambiar nuestra forma de ver el mundo. Es importante reconocer y comprender estos patrones, ya que pueden tener un gran impacto en tu salud mental y felicidad.

No se trata de eliminar por completo los pensamientos negativos, eso es imposible. Se trata de aprender a identificarlos y entender que no siempre reflejan toda la realidad. Este conocimiento te ayudará a gestionar los pensamientos que entran (y salen) de tu mente.

Los patrones comunes de pensamiento negativo se pueden agrupar en cuatro categorías principales.

  1. Catastrofismo: cuando siempre esperamos lo peor. Por ejemplo, si cometes un pequeño error en el trabajo, puedes empezar a pensar que te van a despedir, aunque no haya ninguna prueba real de ello.

  2. Generalización excesiva: cuando tomamos un acontecimiento negativo y creemos que va a seguir repitiéndose. Por ejemplo, si tienes una cita desagradable, podrías pensar: «Nunca encontraré a alguien que me quiera», lo cual es poco probable.

  3. Personalización: cuando creemos que todo lo que hacen o dicen los demás es una reacción hacia nosotros. Por ejemplo, si un amigo te trata con brusquedad, podrías pensar que es porque está enfadado contigo, cuando en realidad podría ser que solo estuviera teniendo un mal día.

  4. El todo o nada: cuando vemos las cosas como perfectas o terribles, sin términos medios. Por ejemplo, si no logras todos tus objetivos, puedes pensar que eres un fracaso total, pero esa no es una forma justa ni realista de juzgarte.

 

Cómo desafiar los pensamientos negativos reformulando el pensamiento

Al reformular tus pensamientos, cambias la lente a través de la cual ves el mundo. Cuando los pensamientos negativos llenan tu mente, esta técnica te permite cambiar tu perspectiva y ver las cosas de una manera diferente y más positiva. No se consigue nada esperando a que todo sea perfecto; se trata de encontrar una forma de pensar sobre las situaciones más equilibrada y realista.

Tres beneficios de reformular tus pensamientos

  1. Centrarte en los aspectos positivos mejora tu perspectiva: al reformular tus pensamientos, empiezas a centrarte en los aspectos positivos en lugar de estancarte en los negativos. Este cambio de enfoque puede dar lugar a una visión más esperanzadora y optimista de la vida.

  2. Reformular tus pensamientos te ayuda a apreciar más las cosas: cuando sustituyes los pensamientos negativos por otros más positivos, empiezas a valorar naturalmente las cosas buenas de tu vida. Esta gratitud puede hacerte sentir más feliz.

  3. Desafiar los pensamientos negativos reduce tus niveles de estrés: los pensamientos negativos pueden ser una fuente importante de estrés. Al cuestionarlos y ver las situaciones de una manera más equilibrada, puedes reducir el estrés y la ansiedad, lo que te llevará a un estado mental más tranquilo y relajado.

 

Cómo replantear los pensamientos negativos: 11 técnicas para dejar de pensar de forma negativa

Reformular tus pensamientos negativos puede parecer difícil, pero con algunas técnicas sencillas puedes lograr un cambio significativo y positivo en tu perspectiva y bienestar mental. El objetivo no es dejar de tener pensamientos negativos, sino aprender a gestionarlos para que no te abrumen.

1. Reconoce tus pensamientos negativos

Presta atención cuando te venga un pensamiento negativo a la mente. Puede tratarse de ti mismo, de una situación o incluso de otras personas. Reconocer estos pensamientos es el primer paso para cambiarlos.

Ten a mano una pequeña libreta o usa una aplicación en el teléfono para tomar notas. Anótalos cada vez que tengas uno. Esta práctica te ayudará a identificar los patrones y los desencadenantes de los pensamientos negativos.

💙 Para tomar conciencia de tus pensamientos, lo primero es aceptar el momento presente. Únete a Jeff Warren en su meditación «El momento ideal es ahora» para empezar a entrenar tu atención.

2. Tómate un descanso y reflexiona

Cuando detectes un pensamiento negativo, respira profundamente y cuenta hasta cinco. Esta breve pausa puede impedir que el pensamiento se intensifique y te dará la oportunidad de comenzar el proceso de reformulación.

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3. Pregúntate si ese pensamiento es cierto

Anótalo y analízalo con preguntas como «¿es realmente cierto este pensamiento?» o «¿tengo pruebas que respalden este pensamiento?». A menudo, descubrirás que tus pensamientos negativos se basan más en sentimientos que en hechos.

💙 Tómate un momento para conectar con tu cuerpo y tu mente en esta breve meditación titulada «Observa cómo te sientes».

4. Busca explicaciones diferentes

Mira la situación desde otros puntos de vista. ¿Hay alguna posición que puedas adoptar que sea más positiva o neutral? Por ejemplo, en lugar de pensar «nunca hago nada bien», podrías reformularlo así: «a veces cometo errores, pero también tengo muchos éxitos».

5. Reemplaza ese pensamiento por uno positivo.

Por cada pensamiento negativo que identifiques, intenta pensar en uno positivo o más realista que lo compense. No se trata de ignorar el problema, sino de verlo de una manera más equilibrada. Si un amigo no ha respondido a tu mensaje y piensas: «debo haber hecho algo que le haya ofendido», considera otras posibilidades, como «quizás esté ocupado o no haya visto mi mensaje».

💙 Detén la espiral negativa con esta meditación guiada para aquietar el remolino en tu mente.

 

6. Practica la gratitud

Reflexiona sobre las cosas por las que sientes gratitud. La gratitud puede ayudarte a cambiar tu perspectiva y a enfocarte en lo positivo. Empieza o termina el día haciendo una lista de tres personas o cosas que te hacen feliz.

💙 Comienza a practicar la gratitud con la ayuda de «7 días de gratitud» de Calm y deja que florezca el aprecio que sientes por las cosas de tu vida, ya sean grandes o pequeñas.

7. Pide opiniones

A veces, hablar con otra persona puede aportarte una nueva perspectiva. Los amigos de confianza, la familia o un terapeuta pueden ofrecerte puntos de vista que quizá no hayas considerado.

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8. Anótalo

Escribe un diario personal. Además de apuntar los pensamientos negativos, anota también los pensamientos positivos reformulados. Este ejercicio te puede ayudar a aclarar tus ideas y a hacer un seguimiento de tu progreso. Anotar los pensamientos negativos y luego reformularlos en papel puede ser una forma útil de observar tus pensamientos y ver tu evolución a largo plazo.

9. Conviértelo en un hábito

Reformular los pensamientos requiere práctica. Cuanto más trabajes en ello, más natural te resultará. Con el tiempo, empezarás a pensar de forma más positiva y realista de manera automática.

Establece recordatorios a lo largo del día para reflexionar sobre tus pensamientos. Esta práctica te ayudará a reformular tus pensamientos hasta que se convierta en un hábito.

💙 Desafía los pensamientos negativos con esta meditación de Julie Smith, que te ayudará a desarrollar el hábito del pensamiento positivo.

10. Celebra los pequeños logros

Celebra tus logros, por pequeños que sean. Así te motivarás para seguir practicando estas técnicas. Puedes recompensarte con algo que te guste, como ver tu película favorita o hacer alguna actividad relajante, para celebrar tu progreso.

💙 Reconocer tus pequeños logros es una parte esencial de tu éxito para alcanzar y superar victorias más grandes.

11. Si lo necesitas, acude a un profesional

A veces, a pesar de todo el esfuerzo que hacemos por controlar nuestros pensamientos, podemos necesitar ayuda adicional, y eso está bien. Es completamente normal y muy beneficioso buscar ayuda profesional si los pensamientos negativos persisten y empiezan a afectar a tu vida diaria. Los profesionales de la salud mental, como los terapeutas o los psicólogos, están capacitados para ayudar a las personas a gestionar sus pensamientos y emociones de manera saludable y eficaz.

 

Preguntas frecuentes sobre cómo reformular los pensamientos negativos

¿Cuáles son tres ejemplos de cómo reformular los pensamientos negativos?

1. Pensamiento original: siempre lo arruino todo. Pensamiento reformulado: a veces cometo errores, pero también tengo muchos éxitos. Cada error es una oportunidad para aprender.

2. Pensamiento original: no le caigo bien a nadie. Pensamiento reformulado: no he conectado con algunas personas, pero hay otras que me valoran y aprecian.

3. Pensamiento original: no puedo con nada. Pensamiento reformulado: algunas situaciones son complicadas, pero ya he superado situaciones difíciles en el pasado y puedo aprender a manejar estas también.

¿Cómo reformular una mentalidad negativa?

El primer paso es reconocer que estás teniendo un pensamiento negativo. Luego, haz una pausa y tómate un momento para detenerte y pensar.

A continuación, analiza ese pensamiento: pregúntate si es cierto y si hay pruebas que lo respalden. Plantéate otras formas de ver la situación o piensa en pruebas que lo contradigan.

Por último, intenta sustituir el pensamiento negativo por otro más positivo o realista. No te preocupes si al principio te resulta difícil, ya que cuanto más practiques reformulando tus pensamientos, más natural te resultará.

¿Cómo puedo reprogramar mi cerebro para dejar de tener pensamientos negativos?

Por fortuna, existen muchas formas de reprogramar tu mente para que se centre en los aspectos positivos de la vida.

  1. Practica la conciencia plena: presta atención al momento presente sin juzgar, lo que te ayudará a reconocer y detener los pensamientos negativos.

  2. Participa en actividades positivas: hacer cosas que disfrutes o que te hagan sentir bien puede cambiar tu enfoque de negativo a positivo.

  3. Usa afirmaciones positivas: repetir con frecuencia frases positivas sobre ti mismo puede ayudarte a cambiar gradualmente tus patrones de pensamiento negativos.

  4. Mantén una actitud positiva: rodéate de personas que te apoyen y que te inspiren a adoptar una mentalidad positiva.

  5. Terapia cognitivo-conductual (TCC): consiste en un método estructurado que ayuda a reconocer los patrones de pensamiento negativos y a sustituirlos por otros más saludables. Un terapeuta puede guiarte en este proceso.

  6. Constancia y paciencia: cambiar tu forma de pensar es un proceso gradual que requiere tiempo.


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Images: Getty

 
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